- Mantén una higiene facial diaria
Recuerda que limpiar nuestro rostro es muy importante para mantener nuestra piel suave y fresca. Además, nuestra piel necesita respirar por lo que todas las noches, antes de dormir, debemos quitarnos el maquillaje y liberar nuestros poros.
La recomendación es que utilices agua fría para su limpieza ya que cerrará los poros y ayudará a la hidratación, al contrario que el agua caliente que reseca el cutis. Si tienes la piel sensible y sufres enrojecimientos con el agua, puedes hacerte la limpieza con productos suaves como por ejemplo el agua micelar.
Y cuando termines, procura secar tu cara con mucho cuidado. Coge una toalla suave y seca tu rostro sin frotar bruscamente la toalla. Una vez que hayas eliminado la humedad, déjala secar al aire libre y por último, pulveriza tu piel con Spray de Agua Termal.
- Exfolia tu rostro al menos una vez a la semana
Debes saber que la piel se regenera cada día, eliminando las células muertas de nuestro cutis. La exfoliación es un ritual de belleza que no debe faltar en nuestras rutinas beauty ya que hará que nuestra piel tenga un aspecto más rejuvenecido, suave y brillante.
Debes usar algún gel facial, como el Gel Exfoliante Suavidad de Eau thermale Avène, que contenga pequeñas partículas para que arrastren las células muertas, o incluso puedes optar por nuevos aparatos como los cepillos con rotores que limpian en profundidad la piel. Si tienes la piel sensible, no te olvides de consultar con tu dermatólogo cómo hacerte la exfoliación.
- ¡Ojo con las lesiones faciales!
Muchas veces cuando nos miramos al espejo y nos vemos algún granito o punto negro molesto, intentamos extraerlos y acabar con ellos de forma inmediata pero cometemos un gran error. Hay que tener especial cuidado y evitar las lesiones faciales ya que inflamarán nuestro rostro y, posteriormente, saldrán marcas en nuestro cutis.
- Toma tiempo para reljarte y descansar
Imagínate que aunque no lo creas, dormir es el secreto de muchísimas mujeres para tener una piel perfecta. Cuando estamos durmiendo y descansando, nuestra piel regenera sus tejidos y células. Si tenemos un mal descanso o no dormimos las horas necesarias, la piel no cuenta con el suficiente tiempo para renovarse y cogerá un aspecto de envejecimiento a un ritmo mucho más rápido. Por ello, debemos dormir bien y mínimo 6 horas cada día.
- Utiliza los productos adecuados
Siempre tenemos que pensar en un buen producto facial como una necesidad y no como un lujo. Necesitamos productos que funcionen en nuestra piel para conseguir una piel hidratada y suave.
- ¡Protege tu piel del sol!
Es de gran importancia la protección solar es muy importante para nuestra piel. Debemos proteger muy bien la cara de los rayos UVA y UVB si no queremos que poco a poco vayan apareciendo arrugas y manchas en nuestro cutis.
Debes siempre elegir un buen protector solar para tu tipo de piel, si tienes la piel seca, te recomendamos que optes por la crema ya que te aportará un extra de hidratación. Si tienes la piel grasa, es mejor que optes por otros productos como los geles solares. Y, en cualquier caso, te aconsejamos que sea de protección alta (mínimo 30).
- Bebe mucha agua a diario
La piel hidratada empieza desde dentro. Beber agua es súper importante para una correcta hidratación de nuestro cutis, ya que el líquido actúa llegando hasta las capas más profundas de nuestra piel. La hidratación natural le dará a tu rostro más brillo y una textura suave. No te olvides de beber entre 1,5 y 2 litros de agua al día, ¡notarás la diferencia!
- Sigue una dieta saludable
El Ingerir comida excesivamente grasienta, hará que tengamos una piel más grasa. Por ello, te aconsejamos que sigas una dieta variada y saludable en la que comas todo tipo de alimentos y evites la comida basura, ¡ayudará a tu piel y a tu salud!
- ¡Nada de alcohol y tabaco!
Muchas o todas mejor, de las sustancias dañinas son los peores enemigos para nuestra piel. El tabaco provoca la pérdida de las vitaminas A y C, que son necesarias para el colágeno de la dermis. Esto provoca un tono apagado de la piel así como la aparición de arrugas. El alcohol, por su parte, además de ser dañino para el hígado también lo es para la piel, entre otros órganos, ya que la deshidrata y provoca la aparición de acné y otras imperfecciones. Así que ya sabes, si quieres una piel perfecta, lo primero que debes hacer es eliminar las sustancias dañinas de tu vida.
- ¡A sonreír!
Entérate que la sonrisa es un gesto que hace mucho sobre nuestra cara. Además de activar nuestros músculos faciales, genera endorfina y nuestra piel luce mucho más luminosa y brillante. Fácil, ¿verdad? ¡Nunca dejes de sonreír!